
De Ramos Generales a la Mesa
Nuestra historia comenzó en 1951 con una pequeña tienda en el centro de Aimogasta. Para 1957, ese espíritu emprendedor se transformó en nuestra primera elaboración artesanal de aceitunas de mesa.
Desde 1951, cultivando la excelencia en Aimogasta, Departamento Arauco, La Rioja. Cuna nacional de la olivicultura.

Con raíces familiares que se remontan a 1931, y consolidada en 1951, nuestra familia ha cultivado la paciencia como virtud en Aimogasta. En cada olivar vive la huella de quienes comprendieron que el tiempo no se apresura, se honra.
Nuestra pasión por la variedad Arauco nos inspira a desarrollar productos genuinos y artesanales, elegidos por familias exigentes, y protagonistas de nuestra mesa desde hace 75 años.
Cada gota cuenta una historia de compromiso inquebrantable
Con origen y cultivo en Aimogasta, La Rioja, nuestra tierra le otorga a esta variedad argentina, un calibre y sabor reconocidos mundialmente.
Recolección fruto por fruto. Un cuidado proceso que protege la integridad de las aceitunas, factor clave para la calidad que nos distingue.
Fertilización orgánica respetando los ciclos naturales. Conciencia y cuidado ambiental en las etapas de cultivo y elaboración.

Nuestra historia comenzó en 1951 con una pequeña tienda en el centro de Aimogasta. Para 1957, ese espíritu emprendedor se transformó en nuestra primera elaboración artesanal de aceitunas de mesa.

En julio de 1969 inauguramos nuestra planta de aceite de oliva. Fue el año en que nació la generación que hoy custodia la marca, entrelazando la vida familiar con la pasión por el olivo.

En la Capital Nacional del Olivo, protegemos la variedad Arauco. Un eslabón entre la vieja y la nueva olivicultura, manteniendo la cosecha manual y el respeto por nuestro terruño riojano.